
2026 despierta con la vibración del número 1, el número que inaugura, que abre. Es el pulso que marca el primer latido de un ciclo, la chispa que enciende la antorcha, la senda que se estrena. Este año no es continuación: es nacimiento. Es la primera página de un libro que aún huele a nuevo.
Durante la primera mitad del año, Júpiter —el gran benefactor— se inclina hacia Cáncer y hacia los otros dos signos de agua –Escorpio y Piscis-, regalándoles suerte. Es un tiempo para sanar, crecer, abrazar lo que llama desde dentro y decir “sí” al corazón sin miedo.
Y cuando la rueda del año llegue a su ecuador, la segunda mitad se vuelve fuego. Júpiter cambia de trono y bendice a Leo y a los otros dos signos de Fuego –Aries y Sagitario- avivando sus sueños. La vida se vuelve movimiento, impulso, brillo. Es el momento de actuar sin temblor, de jugar a ganar, de encender lo que estaba dormido.
2026 es un año que exige valentía. Pide que te coloques en el centro de tu destino y seas tú quien da el primer paso. Este nuevo comienzo llevará una magia especial, un ritmo propio y una promesa hecha a la medida de cada uno de nosotros.