
El Perro atraviesa un año de reajustes emocionales y aprendizaje en relaciones.
En el terreno laboral, el Año del Caballo impulsa al Perro a ampliar sus horizontes, romper con lo establecido y atreverse a asumir riesgos. El Perro, que es curioso por naturaleza, encontrará este año el escenario ideal para reinventarse.
En el terreno sentimental, puede haber algún resbalón, malentendidos o decisiones tomadas desde la emoción del momento, que luego pesen un poco. No es un ciclo para idealizar demasiado ni para confiar a ciegas: tocará mirar mejor a quién se le abre el corazón y poner límites donde antes se callaba.
A nivel personal, será un periodo que le enseña a escuchar más su intuición, no cargarse con problemas ajenos y priorizar su propio bienestar emocional.
El mensaje para el Perro este año es claro: no todo el que se acerca a ti merece quedarse, aprende a elegir mejor a quién le das tu lealtad.