
El Mono atraviesa un año movido, irregular y lleno de pruebas de paciencia. No es un ciclo para ir a lo loco ni para improvisar tanto como le gusta.
En el trabajo y el dinero, pueden aparecer altibajos, retrasos o cambios de planes, obligándole a ser más estratégico y menos impulsivo, si no quiere cometer errores evitables. Habrá oportunidades, sí, pero no vienen regaladas: tocará demostrar constancia y asumir responsabilidades.
En el amor, el clima es inestable, con momentos de conexión y otros, de distancia o malentendidos, por lo que será clave comunicarse mejor y no jugar a dos bandas.
A nivel personal, será un año que confronta al Mono con sus propias contradicciones, empujándole a madurar, frenar su ego y aprender a sostener todo lo que empieza a ser.
El mensaje para el Mono es claro: éste será un año para recuperar el control de tu vida, pero también para aprender a delegar, abrirte, confiar y aceptar que no todo depende sólo de ti.