
El Cerdo atraviesa un año de revolución interna y reajuste emocional.
A nivel personal, puede vivir momentos de confusión, dudas o, incluso, cierta pelea consigo mismo, como si estuviera replanteándose quién es y qué quiere realmente.
En el terreno laboral, el ritmo será cambiante: habrá etapas de motivación y empuje, seguidas de momentos de cansancio o desánimo, por lo que será clave no hacerse daño, mantener constancia y no abandonar proyectos por impulsos emocionales.
En el amor, se remueven sentimientos profundos, sacando a la luz inseguridades, viejas heridas o necesidades que antes se ignoraban, empujándole a relacionarse de forma más honesta y a dejar de conformarse con menos de lo que merece.
El mensaje para el Cerdo este año es claro: aunque por dentro todo parezca revuelto, este proceso no viene a romperte, viene a ayudarte a reconstruirte desde un lugar más auténtico.