
La Cabra vive este año un periodo de despertar creativo, sensibilidad elevada y decisiones desde el corazón. Es un ciclo que le empuja a salir de su zona de confort, dejar de postergarse y apostar más por lo que realmente le llena, aunque, al principio, le dé vértigo.
En lo laboral, hay oportunidades ligadas a ideas nuevas, proyectos personales o cambios de rumbo que conectan más con su vocación, pero deberá creérselo más y dejar de infravalorar su talento.
En el amor, se activa el deseo de profundidad emocional, romanticismo y conexión real, pero también la necesidad de no idealizar tanto y poner los pies en la tierra.
A nivel personal, es un año para reconciliarse consigo misma, abrazar su sensibilidad como fortaleza y atreverse a brillar sin pedir permiso.
El mensaje para la Cabra es claro: este año no te escondas más detrás del miedo, las inseguridades o la comodidad. Tienes más luz de la que crees y el Año del Caballo te pide que la muestres. Cuando eliges desde el corazón, todo empieza a colocarse.